Freud y Don Quijote de Cervantes
Como en mi trabajo de la locura de DQ puse una teoría de Freud , ahora continuaré y os adjuntaré un par de cosas más que pueden ser interesantes, para entender o conocer la visión que Freud tenía.
Freud leyó el Don Quijote de Cervantes y le fascinó. Hay algunas partes distintas de la historia las cuales se pueden relacionar con los ensayos de Freud. Aquí centraré en unas de sus teorías más conocidas, y estas son: el inconsciente (incluyendo los sueños) y la sublimación.
Explicaré solo el tema que más importante me ha parecido el del inconsciente que dice lo siguiente:
El inconsciente (o el subconsciente) refiere al aspecto o aspectos de la mente sobre los que no estamos directamente conscientes . Por la mayoría, la parte más importante del inconsciente son los sueños. Siempre estamos fascinados con nuestros sueños y queremos saber lo que significan. Los sueños no incluyen solo lo que pasa cuando dormimos, pero también los pensamientos durante el día que nos separan de nuestro ambiente o, a algunas personas, nuestras confusiones entre lo real y lo imaginario.
La última interpretación es lo más obvia cuando consideramos las aventuras de Don Quijote. Parece que él nunca para de confundirse con lo real y lo imaginario. Cada una de sus aventuras contiene un aspecto casi loco: molinos de viento como gigantes, rebaños de ovejas como ejércitos, y los galeotes como caballeros oprimidos.
Sin embargo, todavía hay una referencia grandísima en Don Quijote a los sueños.
"Los sueños más profundos son los que parecen más locos"
--Sigmund Freud
Durante la segunda parte de la historia, Don Quijote viaje a la Cueva de Montesinos. Después de que sus amigos lo arrían por la cueva, Don Quijote encuentra un espacio donde puede acostarse y dormirse. Mientras está dentro de la cueva, tiene un sueño muy vivido en que mira a Merlín, Montesinos, y Dulcinea en su forma encantada. Sus amigos lo levantan después de treinta minutos y, al salir de la cueva, Don Quijote dice que estaba dentro de la cueva hace tres días y tres noches. Todavía no sabemos por seguro si el sueño de Don Quijote sea inventado o algo que realmente ocurrió. Freud dice que cuando dormimos, estamos menos resistente hacia el inconsciente y permitimos algunas cosas (de la forma simbólica) a pasar a primera plana. Este es otra forma de la confusión entre lo real y lo imaginario: una confusión del espacio temporal.

